DECODE presenta Kamikaze con un show explosivo
06/12/2025
Decode aterrizó en Madrid el pasado 21 de noviembre cargado de dinamita para presentar Kamikaze, un LP diverso y explosivo que acompaña al oyente por un viaje cargado de emociones. Prendieron fuego a la sala El Perro de la Parte de Atrás del Coche –El Perro, para acortar– con un show dinámico y participativo con el que lograron un sold out lleno de sorpresas.
Esta banda madrileña, formada en el año 2017, proyecta un sonido diverso que combina el rock alternativo con el stoner y el grunge. Empezaron con las versiones y, en 2019, sacaron un primer álbum. En 2023 Anuskka –voz y guitarra– se unió a Decode y comenzaron a gestar lo que ahora es Kamikaze. Tras años de producción el disco al fin ha visto la luz y el grupo da comienzo en El Perro a una gira que se extenderá por diferentes puntos de España.
Los miembros de la banda salieron al escenario para dar guerra, con uniforme de piloto y armados hasta los dientes. Enrique, golpeando la batería con las batutas como mazos. Luigi, a los mandos de un bajo que levantaba el suelo como un obús. Alberto y su guitarra que, como una metralleta desbocada, lanzaba notas sin parar. Y Anuskka, con una voz que se clavó en los corazones de los espectadores como un puñal.


Los miembros de DECODE en El Perro. De izquierda a derecha: Anuskka, Enrique Calderón, Alberto Blanco y Luigi Slim.
Su primera batalla: la canción que da nombre al disco. Kamikaze fue un avión que se estrelló con los motores a todo trapo. Su letra, que habla de un amor destructivo y adictivo a la par, de no saber parar y de buscar la emoción sin frenos de un viaje sin retorno –kamikaze– caló en una sala que dejó las conversaciones de lado para centrarse en el sonido hipnótico de DECODE.
Uno de los cambios más relevantes que ha experimentado la banda ha sido la puesta en escena. El conjunto madrileño pone especial empeño en llevar la representación de sus canciones más allá de lo musical. Todo lo que ocurre en el escenario, desde el vestuario hasta la interpretación, sintoniza con la canción que está sonando. Con ello, Decode muestra el poderío que tiene para convertir una noche de viernes en todo un espectáculo.


Espectadores, con las manos y las velas en alto durante "Todo se apaga"
Cuando empezó a sonar “Todo se apaga” las luces de la sala se atenuaron. Las sustituyeron decenas de velitas que el público levantó, encendidas, sobre sus cabezas. Ambientaron el entierro simbólico que Anuskka interpretó con un velo negro sobre el rostro. Otra pequeña vela, como la luz que se extingue al final de una vida, salió de su mano apuntando al cielo de cemento. Narró en primera persona la cercanía de la muerte, los pensamientos –de lo que se deja atrás, del futuro luto ajeno, de lo que no se cumplirá– de alguien a punto de exhalar su último aliento.
Anuskka deja de lado la vela y el velo. Se pone una máscara veneciana, blanca, reluciente, con un brillo que desvía la atención del rostro que oculta. Cierra los ojos, acerca las manos a la cara y canta. “No puedes saber” es una canción que habla sobre el miedo a verse expuesto, con una protagonista que esconde su verdadera forma de ser incluso a los más cercanos.
El grupo también ha dado un giro en el idioma. Cantaban sus primeras versiones y el primer disco que sacaron en inglés. Kamikaze, sin embargo, está escrito en español, lo que ayuda a la memorización y la conexión con los oyentes. Además, como el proyecto se ha fraguado a fuego lento –algunas de sus canciones han sonado ya en otros conciertos y en plataformas musicales– los fans más devotos conocían y coreaban algunas de sus letras.
“Hasta que amanezca” es uno de los temas más escuchados del álbum. Marchosa, animada, es una canción que tarda poco en llegar al clímax. Su estribillo es pegadizo y cala rápido. Desde los primeros acordes, los pies y labios de los espectadores empezaron a moverse al ritmo y letra de la canción. Para el ecuador del tema las primeras filas se habían convertido en una fiesta a coro y baile. La banda acompañó la emoción del público y, de esa sinergia, nació una conexión que no desaparecería en lo restante del show.


Anuskka, vestida de carnaval, interpretando "No puedes saber"
Alberto, ya sin camiseta, desatado, se lanzó en más de una ocasión al foso para acompañar algún solo de guitarra con los ánimos del público. También Anuskka bajó del escenario de un salto, para interpretar ‘Zitti e Buoni’ de Måneskin, con una energía y entusiasmo que los espectadores correspondieron a la perfección. Pasó el micrófono a los fans, posó para las fotos y bailó en un fin de fiesta frenético en que no faltaron peticiones de más canciones, aplausos y vítores para Decode.






Alberto, apretando los dientes, con su guitarra
Enrique, absorto en el ritmo de la batería
Luigi, con el bajo, bajo la luz roja de El Perro
